La planta que La Seda de Barcelona posee en El Prat de Llobregat retomará las actividades en el próximo mes de marzo, con el fin de hacerle frente al crecimiento estimado de la demanda de envases PET esperado para el verano.

La reapertura se debe al otorgamiento de un crédito de 15 millones por parte del Instituto Catalán de Finanzas. De esta forma, se capitaliza una de las tantas expectativas que tenía el Consejo de Administración que integra Carlos Gila, cuyo objetivo prioritario es sanear las finanzas de la compañía.

El anuncio de préstamo y de la reapertura de la planta de El Prat se realizó en el contexto de la reunión que los directivos de La Seda tuvieron con autoridades de la Generalitat de Catalunya, con el fin de presentar el plan de reestructuración y notificar al presidente de dicha repartición, José Montilla, acerca de las novedades que permitirían regularizar las operaciones a mediano y largo plazo.

En la mencionada reunión, el presidente del Consejo de Administración, José Luis Morlanes Galindo, presentó a Carlos Moreira, accionista de referencia de La Seda y presidente de la compañía lusa BA Vidro. El empresario portugués aprovechó la circunstancia para expresar que se concibe a La Seda como una empresa con sede en Catalunya, y aclarar su participación en el proceso de ampliación de capital puesto en marcha en diciembre del año pasado.